¿Molestias en la rodilla al caminar o correr? Hidroterapia y fortalecimiento muscular para el tratamiento de la osteoartritis de rodilla


La osteoartritis en una enfermedad degenerativa caracterizada por una degeneración de compleja y multifactorial de las articulaciones. La osteoartirtis de rodilla es una de las causas más comunes de incapacidad en los EE.UU. Una rodilla sana puede flexionarse y enderezarse sin dificultad gracias a un tejido blando y resbaladizo llamado cartílago articular, que cubre, protege y amortigua los extremos de los huesos que forman la rodilla. Entre estos huesos, hay dos meniscos (cartílagos) en forma de C que actúan como “amortiguadores” de la articulación de la rodilla. Con la osteoartritis, estos cartílagos se van degenerando, con lo cual, los huesos rozan uno contra el otro. 

A00607F02A00607F01La prevalencia de la osteoartritis (OA) aumenta con la edad y conlleva una rigidez articular, deformidad progresiva y un deterioro funcional. Todo ello afecta negativamente a la calidad de vida de la persona. Las revisiones sistemáticas de estudios científicos han demostrado que la práctica regular de ejercicio físico está asociada a una mejora significativa de la capacidad funcional de las personas con OA de rodilla.Más concretamente, la combinación de ejercicios de fortalecimiento muscular y ejercicio aeróbico han dado como resultado una reducción del dolor y de la discapacidad en estos pacientes. La hidroterapia también ha sido utilizada como tratamiento de la OA debido a que la flotabilidad del agua reduce el peso que tienen que soportar las articulaciones, huesos y músculos. La calidez y la presión del agua también reducen la inflamación y aumentan la circulación sanguínea.

  • Hidroterapia vs Ejercicio físico fuera del agua

Un estudio científico publicado en la revista “Physical Therapy” realizado por un grupo de fisioterapeutas Brasileños de la sección de rehabilitación de reumatología (2008) comparó los efectos de dos programas de ejercicio físico en pacientes con OA de rodilla en escalas de dolor, distancia caminada, funcionalidad física y dolor a la hora de caminar. La intervención consistió en 3 sesiones semanales de 50 minutos de ejercicio físico durante 18 semanas. Un grupo realizó ejercicios en el agua y en una sala de musculación. Los ejercicios consistían en estiramientos de los cuádriceps e isquiotibiales y ejercicios de fortalecimiento isométrico (7-10 repeticiones de mantener la contracción durante 6 segundos) e isotónico (ejercicios de fortalecimiento entre 20-40 repeticiones con 1 kg o con gomas y con flotadores para el grupo de hidroterapia) de los cuádriceps, isquiotibiales, psoas, aductores y abductores. Además, los dos grupos realizaron ejercicios de caminar con cambios de direcciones (de lateral, de espaldas, elevando una rodilla) tanto en el agua como fuera.

  1. Los resultados mostraros que los dos grupos de intervención disminuyeron la sensación de dolor de manera significativa (De 62 puntos en una escala subjetiva del 0-100 al comienzo, a 27 puntos al final de las 18 semanas en el grupo de ejercicio en agua y de 68 puntos a 37 en el ejercicio de tierra, sin presentar diferencias significativas entre ambos). Los dos grupos de nuevo mejoraron significativamente la puntuación en otros cuestionarios de dolor en actividades cotidianas, rigidez y molestias). También mejoraron la sensación de dolor antes y después de hacer 15m caminando a intensidad moderada
  2. Se redujo el uso de fármacos en 1/3 por los dos grupos. Sabiendo que estos fármacos provocan efectos secundarios (complicaciones gastrointestinales y renales), la mejora en este apartado fue muy satisfactoria.
  3. Se mejoró el tiempo transcurrido caminando en la distancia de 15 metros a intensidad moderada. Generalmente las personas diagnosticadas por OA presentan una velocidad de marcha reducida debido al dolor.

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En definitiva, los dos grupos redujeron el dolor percibido y mejoraron la función física de los participantes con OA de rodilla, aunque la adherencia al programa de hidroterapia fue mayor (96%). La reducción del 89% y 45% en la escala del dolor por los grupos de ejercicio en tierra e hydroterapia representan un resultado clínicamente relevante y podría ser probablemente debido al fortalecimiento de los músculos de las piernas.

A continuación se muestra una aplicación práctica de lo aprendido en este artículo. El programa de ejercicio se podría dividir en el trabajo de flexibilidad, fortalecimiento isométrico e isotónico de cuádricpes, isquiotibiales, abductores, aductores y gemelo principalmente, además del trabajo de marcha en progresión. También se podría combinar con ejercicios de pilates, tai-chi etc.

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Silva, L. E., Valim, V., Pessanha, A. P. C., Oliveira, L. M., Myamoto, S., Jones, A., & Natour, J. (2008). Hydrotherapy versus conventional land-based exercise for the management of patients with osteoarthritis of the knee: a randomized clinical trial. Physical therapy, 88(1), 12-21.

Erreka Gil

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